Ernesto Zedillo
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es una
organización mexicana de carácter político, que en sus inicios fue militar. Su
inspiración política es el zapatismo, el marxismo, así como el socialismo
libertario y su estructura militar es la guerrilla.
En México, hace 24 años los derechos de los indígenas y los
campesinos fueron defendidos mediante armas y palabras por el Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), quienes valientemente se enfrentaron a
un Estado mexicano represivo y dictador que ignoraba las necesidades de las
minorías étnicas. Realidad que en la actualidad no ha cambiado del todo.
Para demandar democracia, libertad, justicia y mejoras para
los pueblos indígenas y campesinos de Chiapas y todo México, hace 24 años el
Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) hizo su primera aparición
pública un 1 de enero de 1994.
Su objetivo era claro: rechazar el sistema político
neoliberal mexicano con sus promesas de modernización, que mantenía en la
desidia a la comunidad indígena y campesina, así como establecer una democracia
participativa.
Los zapatistas tomaron su nombre de Emiliano Zapata, un
líder revolucionario del sur de México, símbolo de la resistencia campesina,
que fue asesinado en 1919. Pero la figura del EZLN era el llamado subcomandante
Marcos, que intentó perfilarse como político y se autodenominó portavoz del
EZLN. Le gustaba mostrarse montado a caballo y sus ojos relampagueaban detrás
de una gorra de lana que ocultaba su rostro. Sobre el pecho traía dos
bandoleras cruzadas, pero las municiones no eran adecuadas a las armas que
llevaba, sino que eran solo un gesto desafiante.
Si bien pasaron más de 23 años, los zapatistas aún tienen
una cierta influencia en la región. Los guerrilleros del EZLN siguen estando
armados, pero los habitantes de los territorios zapatistas construyen sus
comunidades autónomas en democracia y pacíficamente.
En las elecciones de 2018, grupos indígenas se presentarán
por primera vez con un candidato independiente, según lo acordado durante el
Congreso Nacional Indígena (CNI), una unión de diferentes grupos étnicos
mexicanos y la organización guerrillera del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional.
El EZLN vino a decir su palabra sobre las condiciones que
dieron origen a su guerra justa y a pedir, al pueblo todo de México, la
resolución de esas condiciones políticas, económicas y sociales que nos
orillaron a empuñar las armas en defensa de nuestra existencia y de nuestros
derechos.
1. Demandamos que se convoque a una elección verdaderamente
libre y democrática, con igualdad de derechos y obligaciones para las
organizaciones políticas que luchan por el poder, con libertad auténtica para
elegir una u otra propuesta y con el respeto a la voluntad mayoritaria.
2. Para que haya elecciones libres y democráticas
verdaderas, es necesario que renuncie el titular del Ejército federal y los
titulares de los ejecutivos estatales que llegaron al poder mediante fraudes
electorales.
3. Reconocimiento del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional como fuerza beligerante y de sus tropas como auténticos combatientes y
aplicación de todos los tratados internacionales para regular conflictos
bélicos.
4. Nuevo pacto entre los integrantes de la federación que
acabe con el centralismo y permita a regiones, comunidades indígenas y
municipios autogobernarse con autonomía política, económica y cultural.
5. Elecciones generales para todo el estado de Chiapas y
reconocimiento legal de todas las fuerzas políticas en el estado.
6. Productor de electricidad y petróleo, el estado de
Chiapas rinde tributo a la federación sin recibir nada a cambio.
7. Revisión del Tratado de Libre Comercio firmado con
Canadá y Estados Unidos pues en su estado actual no considera a las poblaciones
indígenas y las sentencia a la muerte por no tener calificación laboral alguna.
8. Menciona que el artículo 27 de la Carta Magna debe
respetar el espíritu original de Emiliano Zapata: la tierra es para los
indígenas y campesinos que la trabajan. No para los latifundistas. Queremos que
las grandes cantidades de tierras que están en manos de finqueros y
terratenientes nacionales y extranjeros y de otras personas que ocupan muchas
tierras pero no son campesinos.
9. Queremos que se construyan hospitales en las cabeceras
municipales y que cuenten con médicos especializados y con suficiente
medicamento para atender a los pacientes, y clínicas de campo en los ejido,
comunidades y pajares, así como capacitación y sueldo justo para los agentes de
salud.
10. Que se garantice el derecho de los indígenas a la
información veraz de lo que ocurre a nivel local, regional, estatal, nacional e
internacional con una radiodifusora indígena independiente del gobierno,
dirigida por indígenas y manejada por indígenas.










Comentarios
Publicar un comentario